nueve consejos de negociación para aquellos que detestan negociar

Escrito por Jesus Dugarte en
Negociación y enfrentamiento no son sinónimos mas es preciso tener voluntad de comprometerse y la capacidad de decir no si no te agrada la oferta.

Si bien a bastante gente no le guste, ser capaz de negociar es una habilidad precisa si se quiere prosperar en la carrera.

Ser optimista, estar preparado y oír de forma activa pueden acrecentar tus posibilidades de éxito.

Cuando abandoné la comodidad que significa percibir un salario fijo a fin de mes para dedicarme a tiempo completo a ser una autónomo, no tenía ni la más mínima idea de lo bastante difícil que iba a ser negociar en el planeta laboral.

A lo largo de 20 años, había estado viviendo en la tierra de la educación. Trabajé en un sistema en el que se fija lo que cobras a final de mes en función de 2 criterios: el número de años que lleves trabajando y tu nivel educativo.

Debido a eso, estaba poco lista para el planeta del trabajo por cuenta propia, donde para lograr el éxito se requiere saber negociar,  algo que siempre y en todo momento he odiado hacer.
Debí dejar atrás la idea de que negociar es exactamente lo mismo que tener enfrentamientos y comenzar a admitir, en su sitio, que realmente negociar es expresar tus necesidades para lograr lo que mereces.

Esta es una lista de consejos para negociar con éxito, aun para aquellos que odien la idea:

1. La negociación no es enfrentamiento

“Negociar bien puede representar una victoria para las dos partes involucradas“, continua Eby. Todo cuanto hace falta es “hablar con un propósito en mente”. La especialista estima que si cambias tu mentalidad desde el enfrentamiento cara la charla, te percatarás de que hay más posibilidades de sacar algo en claro que de que ocurra algo malo.
dos. Sé optimista

“Empieza desde una postura positiva, piensa que tendrás éxito y actúa en consecuencia”, declara a Business Insider la jefe de marca y de fidelización de EHE y especialista en el desarrollo de carreras Joy Altimare.

tres. Prepara la negociación

Prepararse para una negociación no dista mucho de la preparación que requeriría cualquier otra asamblea esencial. “Prepárate de antemano para una charla difícil a fin de que puedas adelantarte a las preguntas y contestar basándote en hechos, no en emociones”, asevera Altimare.

“Haz los deberes y estudia qué posiblemente ocurra en esta situación y no te adelantes en el momento de hablar”, agrega Eby.
cuatro. Escucha de forma activa

En el momento en que te hallas en el estruendo de la negociación, Altimare sugiere sostenerla viva haciendo preguntas abiertas que asistan a llegar a buen puerto.
En verdad, es bastante sencillo: haces el interrogante, dejas que la otra parte responda y después repites su contestación para hacer ver a la otra parte que le escuchas.

cinco. Solicita lo que deseas

“Incluso si la otra parte solicita algo diferente de primeras, mantén tu propuesta original en la mesa“, explica Eby. Si no lo haces, vas a estar negociando lo que desean, no lo que precisas.
seis. Recuerda siempre y cuando negocias a lo largo de la negociación

Desde exactamente el mismo momento en el que te sientas a negociar, tu lenguaje anatómico, el contacto visual y la elección de las palabras pueden tener efecto en el devenir de la charla especifica Altimare. “Nunca admitas la primera oferta, aun si es mejor de lo que esperabas”, agrega Eby. De otro modo, la otra parte va a sentir que no hizo un buen trato y te vas a preguntar si te ha pasado lo mismo.

siete. Identifica y aborda los intereses

“Las posturas son lo que quiere cada una de las partes, mas los intereses son el por qué razón lo desean“, explica Eby. Si vas a una negociación solo preocupándote por tu postura o bien en lograr lo que deseas entonces vas a perder la ocasión de identificar y delimitar tus intereses. Asimismo pierdes la ocasión de identificar intereses comunes.
Si puedes hallar puntos en común con la persona que negocias, puede ser más simple para ellos que te comprendan y llegar a un pacto que te satisfaga. En verdad, te sorprendería lo preparada que está la gente a oír (y a negociar) si comienzas con un “por qué“.

ocho. Une concesiones a tus demandas

Este consejo te pone en una situación de poder y te ayuda a hallar un punto conforme. Eby lo llama el: “Di que sí solo si…“. Por poner un ejemplo, “trabajaré los fines de semana para finiquitar este trabajosi me pagáis las horas extras”.
nueve. Di no de forma educada

“Cuando hayas llegado a un punto fallecido y no parezca que seas capaz de reconducir la situación con dignidad o bien de proseguir sosteniendo el respeto entre las 2 partes si continuas con la negociación, es la hora de parar”, asegura Altimare.
Hay instantes en los que es conveniente tomarse un tiempo para reconsiderar la charla o bien darse un respiro y enfocarla de otro modo para lograr los objetivos.

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